Pedido por QR en hoteles: habitación, bar de piscina y restaurante en un sistema
En un hotel, el cliente pide por código QR desde la habitación, la hamaca o la mesa del restaurante, siempre con la carta que corresponde, porque cada zona puede tener su propia oferta. En el servicio de habitaciones, el cliente indica su número de habitación para poder asignar el pedido; en mesa o hamaca basta con el propio código QR. El personal ve todos los pedidos de todas las zonas en una sola pantalla.
En cuanto a pedidos, un hotel son tres negocios en uno: el restaurante tiene mesas, el bar de la piscina tiene hamacas y el servicio de habitaciones no tiene ni lo uno ni lo otro. Un sistema de pedido por QR debe reflejar esas diferencias; si no, se queda en una herramienta de restaurante con una pegatina de hotel.
Zonas: un sistema, varias ofertas
- Cada zona — restaurante, bar de piscina, terraza de desayunos, spa — recibe sus propios códigos QR y puede tener su propia carta: cócteles en la piscina, la carta completa en el restaurante.
- Los platos se pueden limitar a determinadas zonas: la tarta flameada del horno del restaurante ni siquiera aparece en el bar de la piscina.
- Los horarios por zona evitan pedidos a una cocina cerrada.
- El personal ve de qué zona viene cada pedido, y quién lo atiende se puede separar por responsabilidades.
Servicio de habitaciones: el número como dirección
En el servicio de habitaciones, el código QR va en el dosier del cliente o en un expositor en la habitación. Para que el pedido encuentre el camino de vuelta, el cliente indica su número de habitación al enviarlo; no hace falta nada más: ni cuenta, ni aplicación, ni tarjeta guardada. El cobro se hace como siempre, con cargo a la habitación o en la entrega.
En qué deben fijarse los hoteles al empezar
- Empezar por una zona. El bar de la piscina es el comienzo más agradecido: mucha frecuencia de pedidos, carta sencilla y un alivio perceptible para el personal que cubre una superficie grande.
- Tomarse en serio los idiomas: la carta se traduce automáticamente a ocho idiomas y el cliente elige el suyo; en un hotel eso no es un extra, es lo normal.
- Aclarar la logística de entrega antes de colgar el primer código QR en una habitación: quién lleva el pedido, en cuánto tiempo y quién avisa al cliente cuando la cocina está saturada.
- Implicar al servicio de limpieza: los expositores y los insertos del dosier tienen que estar en su sitio tras cada cambio de cliente.
¿Cómo funciona el pedido por QR desde la habitación?
El cliente escanea el código QR del dosier, elige en la carta del servicio de habitaciones e indica su número de habitación al enviar el pedido. Este aparece en el personal con la habitación indicada, sin que el cliente descargue ninguna aplicación ni cree una cuenta.
¿Pueden el restaurante y el bar de la piscina tener cartas distintas?
Sí. Cada zona tiene su propia oferta con sus propios códigos QR, y los platos sueltos se pueden limitar a determinadas zonas. Aun así todo se gestiona en un solo sitio y el personal ve todos los pedidos en una sola pantalla.
¿Cuánto cuesta un sistema de pedido por QR para un hotel?
En MenuMonkeys, el plan para hoteles y resorts está pensado para hasta 80 códigos QR y zonas ilimitadas por 149 euros al mes; los establecimientos más pequeños suelen arreglárselas con un plan más económico. Cada plan se puede probar 14 días sin coste.